Train Crash

Necesidad para Mejorar la Seguridad del Tren.

Los trenes Amtrak han estado envueltos en cuatro muertes desde diciembre de 2017, incluyendo la tragedia más reciente en South Carolina que mató s dos miembros del tren y lesionó más de 100 pasajeros. El ingeniero Michael Kempf, del tren en la ruta sur de Miami, de 54 años de edad, Michael Kempf de Georgia, murió después de chocar con un tren CSX estacionado, vacío, en las vías. EL accidente ocurrió en Layce, una ciudad a diez millas del sur de Columbia. Michael Cella, con 36 años como conductor, quien vivía en Florida, murió también.

Kempf dijo que él sabía, que probablemente moriría en el trabajo preocupado, no solo, acerca del accidente de del 5 de febrero de 2018, sino también por el accidente del 31 de enero de 2018 cuando el tren Amtrak que estaba transportando docenas de miembros del Congreso y sus familias a un retiro Republicano en West Virginia, chocó a un camión de basura.

Rich Kempf dijo al Daily News en un artículo titulado: “Ingeniero muerto en un accidente de Amtrak expresando su preocupación de morir”. “Yo y él siempre hablábamos acerca de que…algo iba a suceder.”

Rich Kempf dijo que Michael Kempf trabajó en la industria por más de 10 años con CSX y Amtrak, ambas, después de servir en el Ejército. Él dijo al Daily News: “Ellos pagan bien y usted tiene buenos beneficios.”

El orador de la Cámara, Paul Ryan, estaba a bordo del tema. Mientras tanto no se reportaron mayores lesiones, el accidente mató el ocupante del camión que se paró, aparentemente, en las vías mientras el tren se acercaba. El ocupante fue identificado como Christopher Foley, de 28 años de edad, de Virginia. La Junta Nacional de Seguridad de Transportación está realizando a investigación. Como también, está investigando un descarrilamiento en Tacoma, Washington el 18 de diciembre de 2017. En ese accidente, el tren se desplazaba a lo largo de las vías a 80 millas por hora por la zona de las curvas de 30 millas por hora. Tres personas perdieron sus vidas.

“Las circunstancias eran, inquietamente, similares al accidente del Amtrak, en 2015, cerca de Philadelphia, en el cual ocho personas perecieron cuando un tren descarriló mientras corría a través de una curva” lee el editorial The New York Times titulado: “El Descarrilamiento del Amtrak fue Causado por Múltiples Fallas”. “En ambos casos los trenes estaban operando sin el beneficio del sistema conocido como control positivo del tren, el cual puede, automáticamente, reducir la velocidad cuando el operador falla en hacerlo. Esta alta tecnología, no es algo nuevo. La Junta Nacional de Seguridad de Transportación la ha estado recomendando alrededor de la mitad de una centuria. “Por varias razones – incluyendo inercia y avaricia – muchas vías ferroviarias no tienen los sistemas funcionando, todavía.”

El editorial continúa: “En 2008, después del accidente ferroviario que mató a 25 personas, el Congreso requirió a todos los ferroviarios instalar el control positivo en el tren para el final del 2015.  Pero después, muchos se quejaron que ellos no estaban cerca de completar la tarea; entonces los abogados les dieron tres años más para completar el trabajo. Ellos permitieron, también que el Departamento de Transportación les concediera extensiones de dos años adicionales en la base de caso por caso, si los ferroviarios lograban alcanzar ciertos objetivos.”

Todo ello a expensas de los pasajeros. Tristemente y sin sentido, el accidente del Sur de Carolina es culpado por la ausencia del control positivo del tren, el cual podría haber prevenido el descarrilamiento.

La Administración Federal Ferroviaria (DOT) declara en su sitio electrónico: “APTC usa la tecnología de control basada en la comunicación y proceso, proveyendo un sistema capaz de depender y prevenir, funcionalmente, las colisiones entre trenes, descarrilamientos por velocidad, incursiones en los establecidos límites en las zonas de trabajo y el movimiento de un tren a través de un interruptor en la línea principal en la posición equivocada.”

El Washington Post reportó en un artículo titulado: “NTSB: En el accidente del sur de Carolina, el ingeniero de Amtrak sonó la bocina y aplicó el freno.” El vice-Presidente de la Asociación Americana de Ferroviarios de Estados Unidos Michael Rush dijo: “Los miembros del grupo han llegado lejos en la instalación del PTC y las siete principales vías ferroviarias de Estados Unidos las tendrán” para diciembre del 2018. Sn embargo, The Post expresó que la definición de “tener” requiere que las partes sean instaladas y los empleados entrenados; pero, solamente, la mitad del sistema PTC será activado para el final del año y el resto será completado para el año 2020.

The Post reportó: “La instalación de PTC es un desafío costoso para los ferroviarios requiriendo que las partes sean agregadas a 25.000 locomotoras y el sensor sea colocado en las camas de las vías.” Los defensores dicen “El resultado es que ayudará a prevenir colisiones y descarrilamientos de trenes.”

El control positivo del tren ha sido un área de preocupación para Searcy Denney Scarola Barnhart & Shipley desde el año 2015, cuando aconteció el accidente del tren Amtrak, en Pennsylvania, que mató a ocho personas. John Hopkins, paralegal, escribió en el blog titulado: “Era el Trágico Accidente de South Carolina Prevenible?”: “Chris Searcy and Greg Barnhart han formado una fuerza que conduce en mantener a la industria ferroviaria con “los pies calientes” cada vez que luchan por un cliente contra la industria ferroviaria. Cada vez y más a menudo, parece ser que se toman decisiones que anteponen las ganancias a la seguridad. Nosotros podemos especular, solamente, cuántas vidas y lesiones podrían haber sido salvadas si la industria ferroviaria había instalado el control positivo del tren (PTC) en un término de tiempo más rápido para la seguridad de los pasajeros en mente.”