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Mi tiempo en la escuela de manejo de automóviles para jóvenes

Fri 8 May, 2015 | Accidentes de Bicicletas, Misceláneas by

El año pasado, mientras mi hijo se acercaba a cumplir los 16 años, yo empecé a pensar si mi esposa y yo habíamos hecho todo lo posible para prepararlo para ser un buen conductor. Mi esposa, una conductora muy segura, hizo un trabajo excelente enseñándole acerca de las reglas en la carretera, ser paciente al conducir y siempre actuar con buen juicio.

Investigué en la computadora si alguien ofrecía una escuela de manejo que fuera más completa que la escuela típica de manejo de automóviles que preparan a los conductores con los conocimientos  básicos de controlar el vehículo y conocer las reglas de conducción en la carretera. Entonces yo encontré Streetsurvival.org, un programa nacional orientado a conductores  jóvenes  y diseñado para enseñarles las situaciones reales de emergencia que pueden causar la pérdida del control del automóvil. Lo más que leía acerca del programa  más me daba cuenta lo importante que es, para todos nosotros,  saber cómo recuperarse de situaciones imprevistas durante el manejo o conducción del automóvil.

Según Streetsurvival.org la mayoría de las muertes de conductores jóvenes  son causadas por accidentes automovilísticos. Yo aprendí que, a pesar de los adelantos y seguridad tecnológica para el manejo desde 1950, el índice proporcional de muertes por grupo de edad no ha cambiado. Por lo tanto muchos  conductores jóvenes, todavía, cada día, mueren en las carreteras. La razón es la conducta del manejo.

Yo registré mi hijo para el curso de un día de  $75.00 dólares llevado a cabo en el establecimiento de aprendizaje de conducción para la policía de Geneva, en Florida. El evento estaba soportado por los miembros voluntarios del Sport Car Club of America. Mi hijo, manejando su automóvil, fue atendido por un voluntario corredor de carreras del SCCA quien lo acompañaba,  a través de los  cursos y maniobras diferentes.

El día comenzó temprano en la mañana con café, una sesión de clase presentada en PowerPoint y un video atendido por un entusiasta voluntario del SCCA. El programa fue diseñado para los padres y los con conductores jóvenes.  Streetsurvival.org proveyó  un conjunto de materiales para ambos.  Después de la clase introductora los jóvenes salieron a encontrarse con los instructores de la escuela de manejo, se subieron a sus automóviles y procedieron a comenzar su curso de manejo. La instalación en Geneva consiste en una amplia y abierta área asfaltada y ciertas áreas consisten en calles de concreto alisado.

El primer ejercicio consistió en frenado violento. Los voluntarios presentaron una línea derecha con conos anaranjados en ambos lados. Los conductores jóvenes debían acelerar sus automóviles hasta llegar a una determinada velocidad y entonces aplicar el freno de pedal, muy fuertemente. El objetivo era activar el sistema automático de freno  entonces los jóvenes conocían el efecto. Cuando el sistema automático de freno es activado el pedal de freno empuja contra el pie y la reacción natural  para esta acción desconocida es  sacar el pie del freno, lo que resulta en un error enorme. Manteniendo la presión en el freno los conductores aprendieron que el sistema ABS hará su trabajo evitando el bloqueo de las ruedas durante la acción del frenado. Al comienzo los jóvenes actuaban tímidamente en la aceleración y frenado. Después de unas rondas ellos lograron tener más confianza, no se sentían temerosos de presionar, fuertemente, los frenos y apreciar lo que el automóvil era capaz de realizar.

El ejercicio próximo fue un curso de obstáculos. Esta vez se colocaron en línea recta una línea simple de conos anaranjados  y los jóvenes debían conducir en zigzag entre ellos, siendo cuidadosos de no tocarlos. Los conductores aprendieron que moviéndose más rápido a lo largo del curso tenían que doblar con más fuerza y ajustar el volante para mejorar con anticipación al próximo obstáculo evitando de esa forma comérselo. Inicialmente, muchos conos terminaron debajo de los automóviles o entre las ruedas. Un voluntario del SCCA se mantenía ocupado removiendo los conos de áreas de difícil alcance. Al fin de este ejercicio los jóvenes encontraron su ritmo y navegaron, exitosamente, el desafío del curso.

A continuación ellos se movieron a un ejercicio donde una línea de conos fue colocada, al final de la línea se encontraba una pared de conos y ellos necesitaban doblar a la derecha o a la izquierda tratando de esquivarlos, no tocarlos. En este ejercicio el instructor esperaba hasta el último segundo para dirigir a los jóvenes a qué lado debían doblar. En el último segundo el instructor decía  izquierda o derecha, el conductor tenía que reaccionar rápidamente y con seguridad, tratando de evitar de golpear los conos. Yo pienso que mi hijo disfrutó este ejercicio más que los otros porque requería mantenerse enfocado y atento en forma de reaccionar  en el último segundo y evitando, principalmente, de pasar vergüenza ante sus compañeros. Este ejercicio simula, muy cercanamente, una situación donde otro automóvil entra, imprevistamente, en su línea de viaje y se hace necesario maniobra, rápidamente, para evitar el choque.

El ejercicio próximo consistía en dar vueltas alrededor de un cono ubicado en una plataforma seca de cemento antideslizante, continuando el mismo ejercicio en una plataforma mojada. En este ejercicio los conductores aprendieron mantener el control del acelerador cuando se dobla a alta velocidad. Ellos aprendieron apreciar la importancia del control automático de  la tracción; una característica común en los automóviles de la actualidad. Lo más importante del control  de la tracción se mostró cuando el instructor de mi hijo lo desactivó para demostrar cómo las ruedas empezaban a resbalar cuando se aceleraba demasiado  al doblar. Ésto fue muy evidente durante el uso de la plataforma mojada resultando en varios giros fuera del curso. Los padres, muchos de ellos colocaron sus sillas en el pasto alrededor del curso, disfrutaban inmensamente el ejercicio en la plataforma mojada cuando los automóviles se salían de la plataforma, fuera de control.

El almuerzo fue servido por un grupo del SCCA. Los estudiantes socializaron con los instructores, los voluntarios y hablaron de los objetivos logrados. Después del almuerzo los jóvenes participaron de otra sesión de clase. Esta sesión fue enfocada en la conducción distraída mostrando un video impactante llamado “El último texto.” Este video mostraba a conductores jóvenes quienes enviaban  textos mientras conducían, llegando a tener accidentes trágicos. Los estudios recientes mostraron que el conductor distraído tiene 4 veces más probabilidades de estar envuelto en un accidente que un conductor bajo la influencia del alcohol. Yo no podía dejar de  pensar de un tema más importante que éste para los jóvenes de estos días cuando el uso del teléfono es tan común, cuando se está manejando.

Después del almuerzo todo el grupo regresó al curso de manejo donde un camión semi-remolque  Peter bilt, estaba estacionado con varios automóviles rodeándolo. Se pidió que cada estudiante se subiera a la cabina del Peterbilt y hechara un vistazo de cuál era la perspectiva del conductor del camión en la carretera. El frente del camión es tan largo que no era aparente que un auto Miata, pequeño, estaba estacionado en el frente del camión. De la misma forma los automóviles estacionados alrededor del camión no eran visibles por los extensivos puntos ciegos. El automóvil inmediatamente atrás del camión semi-remolque era invisible. La lección aquí era de dar a los camiones semi-remolque un espacio amplio y no asumir que el conductor ve todos los conductores alrededor del camión. Por otro lado, los jóvenes disfrutaron sentarse  en el camión.

El último ejercicio consistía, en un curso para autos pequeños, que combinaba muchos elementos que los estudiantes habían encontrado en sus ejercicios de la mañana. El curso era un giro semi-circular, amplio, con slalon incorporado, frenado intenso y obstáculos para evitar. Después que el curso se había completado con éxito por unas cuantas vueltas el instructor me invitó  a dar una vuelta con mi hijo en el asiento delantero del pasajero. Yo estaba preocupado por la velocidad, agilidad y habilidad en el cual mi hijo maniobraba y me encontré agarrándome de la manija de la puerta y presionando el pedal de freno imaginario cuando nosotros doblábamos  las curvas.

El programa concluyó con la presentación de certificados para cada estudiante y una foto de todo el grupo. Mientras caminábamos por la playa de estacionamiento acercándonos al automóvil de mi hijo para emprender el regreso a casa él me preguntó si yo podía manejar el regreso a casa. Aparentemente, la conducción intensa a través de todo el día había cobrado su precio. Él necesitaba un descanso. Como muchos de ustedes lo saben, la mayoría de los jóvenes se sienten ansiosos de conducir en toda oportunidad, por lo tanto, por el hecho que mi hijo me pedía que me haga cargo del manejo demostraba una seña de buen juicio.

 ¡Yo no me podía sentir más feliz con la experiencia!

 El programa fue llevado a cabo en forma excelente y los voluntarios del SCCA deberían ser recomendados por su dedicación al programa Streetsurvival.org.  Lo mejor de todo fue el descuento del 12% del costo de mi seguro de automóvil cuando mandé al agente de mi seguro el certificado de graduación del curso de mi hijo y sus grados de la escuela. El curso está disponible en toda la nación y en Streetsurvival.org usted encontrará el calendario con las fechas de las próximas escuelas. Usted puede registrar su hijo con su nombre y usted será notificado por correo electrónico sobre la fecha programada de la  escuela, en su área. Su hijo puede tomar el curso más de una vez. Yo pienso que es una idea buena repetir el curso, una vez al año, para refrescar los principios importantes  aprendidos. No pase la oportunidad de dar a su hijo esta experiencia.

 ¡Usted se sentirá feliz de haberlo hecho!

Más de $5 billiones de dólares en veredictos y acuerdos.

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